El carriel paisa: un símbolo cultural que llevamos con orgullo


En las montañas de Antioquia, entre caminos empedrados y paisajes cargados de historia, nació uno de los íconos más representativos de la cultura colombiana: el carriel paisa. Este bolso tradicional, más que un accesorio, es una memoria viva que conecta generaciones, territorios y emociones. En Ártika, lo reinterpretamos desde la sostenibilidad y el diseño con sentido, para que su legado siga viajando por el mundo.
Del “guarniel” al carriel: un viaje de transformación
El origen del carriel se remonta al siglo XVIII, cuando era conocido como “guarniel”, nombre dado por los artesanos que lo elaboraban. Su evolución lingüística hasta convertirse en “carriel” se atribuye al término inglés carry all, que significa “cargar todo”, una definición perfecta para este fiel compañero de los arrieros colombianos.
Inspirado en las alforjas españolas de la época colonial, el carriel fue adoptado y adaptado por los arrieros antioqueños, quienes lo usaban para transportar todo lo necesario durante sus largas jornadas a través de montañas y trochas. Estos hombres eran los encargados de conectar regiones, comerciar productos y tejer la economía del país, y el carriel era su herramienta inseparable.

Un arte ancestral hecho en cuero

La historia del carriel también está ligada al arte de la guarnilería y la talabartería, oficios que llegaron con la colonia y que aún sobreviven en talleres artesanales de pueblos como Jericó y Envigado. Aunque en sus inicios se elaboraba con pieles de animales silvestres como la nutria o el tigrillo, hoy predomina el uso de cuero de res, e incluso materiales sostenibles como el cuero vegano y la lona PET reciclada, alineados con los valores de ártika.
Uno de los modelos más tradicionales es el carriel jericoano, de forma ovalada y múltiples compartimentos secretos, diseñado para guardar desde objetos esenciales hasta recuerdos personales.
Cada carriel guarda secretos… el nuestro también guarda propósito. En ártika hemos transformado esta joya cultural en una pieza que une tradición, diseño consciente y sostenibilidad. Porque regalar un carriel paisa no es solo entregar un objeto: es compartir un pedazo de historia, es emocionar, es dejar huella con tus clientes.
¿Qué llevaba un arriero en su carriel?
Dentro de un carriel auténtico se podía encontrar un mundo entero. Plata para el comercio, una barbera, peinilla, espejo, un farolito con vela, una navaja, tabaco, cartas de amor, estampas religiosas y hasta amuletos de protección. Todo cabía en este pequeño universo de cuero que no solo cargaba cosas: cargaba historias, emociones y supersticiones.
Más allá de su estética, el carriel era un mundo portátil. Contenía desde objetos prácticos hasta elementos personales o místicos. Entre los más comunes estaban:
Plata para comercio
Navaja, peinilla, espejo
Farol y vela para alumbrarse
Tabaco y chamiza para encenderlo
Cartas de amor y mechones de cabello
Dados y baraja española para entretenerse
Amuletos, estampitas y crucifijos como símbolos de fe
Agujas, cabuya y otros elementos para reparaciones
Cada objeto hablaba de la vida del arriero, sus necesidades, creencias y afectos.


El carriel hoy: símbolo, identidad y regalo con sentido
Aunque en sus inicios fue un elemento masculino, hoy en día también es usado por mujeres, y se ha convertido en una pieza versátil que trasciende la funcionalidad. El carriel paisa es parte del traje típico, se luce en fiestas tradicionales, se exhibe en museos y ahora, gracias a iniciativas como Ártika, renace como un objeto de diseño sostenible, ideal para empresas que buscan regalos corporativos con sentido o merchandising colombiano auténtico.
El carriel de ártika: donde tradición y sostenibilidad se encuentran
Nuestro Carriel Antioqueño honra el pasado sin dejar de mirar al futuro. Está elaborado artesanalmente en cuero vegano y lona PET reciclada, con ilustraciones que celebran la biodiversidad colombiana. Cuenta con 6 bolsillos secretos, como los de antaño, pero con un enfoque moderno, estético y consciente.
Es el regalo perfecto para quienes valoran el diseño con propósito, la sostenibilidad y las historias que emocionan.
¿Te gustaría regalar un pedazo de historia con alma colombiana?
En Ártika honramos la tradición paisa con una reinterpretación del carriel que fusiona arte, ecodiseño y propósito. Elaborado artesanalmente en cuero vegano y lona PET reciclada, nuestro carriel conserva la esencia de sus raíces, pero con un enfoque moderno y responsable. Sus ilustraciones reflejan la riqueza de la biodiversidad colombiana, y sus seis bolsillos secretos siguen guardando historias que inspiran.
Este carriel no es solo un producto: es una experiencia. Es Colombia transformada en detalle, cultura convertida en objeto, sostenibilidad hecha regalo.






